lunes, diciembre 21, 2009

El cumple del flaquito...


Partamos de una base, Spinetta es un músico único, un sonido único y una carrera única. Tal como leí en una revista, no existe otro Spinetta en el planeta, ni parecido, ni menos igual, es esto quizás uno de los motivos por los que genera esa incondicionalidad de su público, esa fanaticada que contempló con un asombro y una religiosidad sublime las 5 horas de música con las que el flaco celebró sus 40 años pegado a una guitarra en Velez el 4 de Diciembre del 2009.

Era día de semana por tanto la gente llegó tarde, nosotros estuvimos ahí desde las 19:00 hrs aprox, a las 22:30 hrs, con una hora y media de atraso el flaco entró en escena secundado por su actual banda y abriendo los fuegos con Mi elemento, el ambiente entre el público era de mucha incertidumbre, entusiasmo y emoción, no sabíamos a ciencia cierta con que nos íbamos a encontrar, nadie imaginó que esa noche el flaco nos bombardearía con una descarga de 49 canciones, todas y cada una con un dejo de sorpresa, con invitados por montón, entre ellos David Lebon, Javier Malosetti, el Mono Fontana, Pomo, Machi Rufino, Juanse, Rodolfo García, Dante Spinetta, Valentino Spinetta, Gustavo Spinetta, Emilio del Güercio, Edelmiro Molinari, Bocón Frascino, Machi Rufino, Marcelo Torres y Black Amaya, en una noche eterna con el flaco y sus bandas.

De las canciones emblemáticas pasaron en la primera tirada Ella también, no te busques ya en el umbral y alma de diamante (vamos a mencionar solo algunas de las 49), con Fito Paez como invitado sonó Las cosas tienen movimiento y Asilo en tu corazón, para luego dar paso a un emotivo homenaje a Miguel Abuelo con Mariposa de madera, una hermosa canción que el mismo Spinetta definió como la precuela de Muchacha ojos de papel.

Le siguió otro homenaje, esta ves a Litto Nebbia con El rey lloró, lo que veíamos como algo tan lejano se cumplió esa noche, el flaco cantando una canción de Los gatos, histórico.

Sube entonces al escenario Juanse y homenajean a Pappo con Adonde está la libertad, para dar paso a Cerati y tocar té para tres y bajan, le siguen Cementerio Club con otro Gustavo (Spinetta) en la batería, tal y como se grabó en ese discos perfecto llamado Artaud.



Los ánimos estaban, a pesar del agotamiento que en nuestros cuerpos comenzaba a aflorar las ganas de seguir sorprendiéndonos lo superaban, es así como en un momento más bien inesperado comienzan a sonar los acordes armoniosos de Filosofía barata y zapatos de goma, aquel himno de Charly que esa noche en manos y voz de Spinetta sonó como propia, esa fue la introducción, el Charly 100.0 salé y le da al piano con Rezo por vos, la dupla magna del rock Argento está frente a nuestros ojos.

Fue así como después se vino encima una aplanadora, con los denominados “Socios del concierto”, en formación power trío desarman nuestros tímpanos temas como San Cristoforo y Nasty people, con Malosetti en batería homenajeando al tuerto con sus gafas de obrero de construcción.

Los breaks entre bandas se hacían tediosos, las horas pasaban y pasaban, y el cansancio empezaba a hacer efectos dolorosos sobre todo en mi espalda y piernas, pero había que aguantar, estábamos siendo testigos directos de un concierto que marcará la historia del rock latinoamericano.

Luego de los socios llega la nota más perfecta de la jornada, Invisible se escapa de cualquier significación concreta, es rock, es progresivo, es jazz, es un power trío. La sincronía entre Pomo-Machi y Spinetta es superior y durazno sangrando, jugo de lúcuma o niño condenado dejan el ambiente pintado de los mejores colores para recibir a Pescado rabioso.

Con un Lebón menos entusiasmado de lo que imaginamos, la banda de rock más potente de Spinetta (pre socios) se reúne y nos entrega Credulidad, me gusta ese tajo y Post-crusifixión, entre otros. Quizás la más débil de las tres bandas eternas de la primera época no deja igual de sorprendernos, es extraño escuchar con sonidos actuales ese formato que acostumbrábamos a oír tan precario pero poderoso, es algo inimaginado, a veces suena setentero, otras de una época indefinible.


Almendra fue sin duda el romanticismo puro, escuchar Muchacha con los coros de Edelmiro, Del Guercio, García y el flaco fue un momento mágico, nunca imaginamos poder escuchar esa canción en vivo, con ese recelo que el flaco le tiene al hit de su vida.

Pero quedaba aun más. Ricardo Mollo se sube a cantar el tema 8 de Octubre, compuesto por Gieco y Spinetta, y por si fuera poco, al cierre, tres joyas, seguir viviendo sin tu amor, yo quiero ver un tren y finalmente No te alejes tanto de mi.

El último acorde sonó a las 3:30 de la madrugada del 5 de Diciembre, un estadio repleto se retiraba luego de 5 hras de música y amigos del flaco, todos con la misma impresión, el cansancio quedaba en segundo plano, no había duda alguna, habíamos asistido a uno de los conciertos de nuestras vidas, único e irrepetible, tal como es Luis Alberto Spinetta.

3 Comments:

At 9:01 p. m., Blogger guillearancibia said...

Iba a decir sana envidia ..waaaa...
mentira absurda...envidia pura, cierta y simple...
Gracias por el texto, lo contaste con avidez y colores, me puse tenso, como si estuviera en la puerta del concierto...
Felicidades, supongo que viste el Adios SG de estos días, lo cual
si no da para morir tranquilo, te da un cuento para tataralocos..crónica aparte sería "los temas que faltaron"...pfff..

 
At 5:53 p. m., Anonymous YUYUY said...

ILoveSpinetta.

 
At 2:21 p. m., Blogger Mauricio Fredes said...

Saludos Guille, fue una experiencia tremenda, ya lo comentaremos conversando...

Yuyuy no me cabe duda, tu buen gusta debía tener en lista al flaquito...

 

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